 |
| Autor |
Mensaje |
|
| Girlmu |
Publicado: Mar Ago 19, 2008 6:24 pm |
|
|
Muu de Aries

Registrado: 19 Ago 2008
Mensajes: 16
Reputación: 16.1  
|
Bueno publicare mi fic, espero que les guste.
1º Capítulo :
Inocencia maltratada
Era una mañana de invierno. El sol colaba sus tenues rayos a través de la ventana que daba a una amplia habitación ,totalmente colocada ,cada libro en su estante correspondiente ,cada peluche ,cada objeto situado convenientemente y con espacio suficiente para un escritorio ,para unos armarios ,para una cama.....una cama que al parece estaba siendo usada por alguien. Un joven de unos 16 o 17 años aproximadamente, el cual se hacia llamar Shun .La luz daba en su rostro, en su bello rostro que se formaba perfectamente con los finos rayos que se infiltraba en el habitáculo .El aire que entraba era fresco, mas de lo normal, pero el chico peliverde no se inmutaba, se encontraba cómodamente, tapado con gruesas mantas, calentitas....tan cómodo estaba que no se dio cuenta de que alguien entraba habitación. El intruso se acercó poco a poco a la figura dormida, su rostro se encontró en unos instantes cerca del oído del aquel chico que tan bello yacía, y con una pocas palabras, pero muy tiernas hizo que comenzara a abrir los ojos.
-Buenos días, parecía que hoy no querías despertar.
Aquella persona que le hablaba eran un chico, un poco mayor que él, cabello rubio, un torso perfecto, un trasero, como describirlo para que no piensen mal...bueno, bien formado. Su nombre era Hyoga, de origen ruso-japonés, ruso por parte de madre y japonés por parte de padre, el cual es preferible no mencionar si tenemos en cuenta las cosas que hizo pero que ahora no vienen al caso. Él añoraba su país, su lugar de origen, donde se encontraban sus recuerdos...sin embargo decidió quedarse en este otro lugar sin regresar aun sin saber la razón de lo que lo retenía. Siberia , ese lugar frío y gélido, donde se hallaba su madre, a quien siempre iba a visitar durante sus entrenamientos, esa mujer a la cual tanto quería pero que ahora no sabia porque no podía regresar.
-Buenos días ,Hyoga ¿ya está preparado el desayuno?-contestó el peliverde
-Sí, lo está ,Shiryu me dijo que fuera a despertarte aunque es raro que haya que venir a por ti, normalmente sueles levantarte por ti mismo sin que nadie te avise, no como otros que yo me sé.
-jaja, no digas esas cosas acerca de Seiya, él es muy buen amigo y compañero aunque eso implique que sea un poco vago.
-si bueno-Hyoga le dijo con la típica voz que sólo el podía transformar cuando quería, un tanto brusca y desagradable.
En realidad, este chico no es mala persona, ni tampoco seria capaz de traicionar a sus amigos, simplemente era un poco diferente a los demás pero muy amable cuando quiere. Es extraño, siempre trato de justificar su forma de ser, nunca intento ser negativo con nadie, pero con él lo soy menos que con ningún otro. Intento estar lo más cerca de él que puedo, quizás porque me cae muy bien y es uno de mis mejores amigos o puede ser por otra razón. No lo sé. No sé de que se trata, pero sea lo que sea no me disgusta sino mas bien todo lo contrario.
-Enseguida bajo, no esperéis por mi, empezad sin preocuparos.
-¿Estás seguro? Me gustaría que estuvieras en la mesa con todos nosotros.
-seguro, gracias, pero voy a darme una ducha antes de bajar.
-como quieras
Tras estas últimas palabras el chico rubio salio de la habitación, cerrando la puerta y dejando solo aquel chiquillo con sus pensamientos. Mientras bajaba las escaleras de esa gran mansión, un recuerdo le vino a la mente.
“Hace tiempo que terminaron la batallas, y todos los caballeros de broncey los de oro,junto con las compañeras de algunos de ellos , decidieron hacer una excursión al campo, un picnic ,todos juntos ,como motivo de pasar un día tranquilo en esas espesas llanuras rodeadas de grandes y frondosos árboles. Al fondo se podía escuchar el susurro del agua corriendo por la montaña…en definitiva, un lugar perfecto para pasar la tarde con los amigos.
En un principio Hyoga había rehusado a participar en dicha actividad, organizada días antes por alguno de sus amigos. El chico peliverde le insistió tanto que accedió a ir con ellos. El día no estaba yendo tan mal después de todo, bajo innumerables risas y algún que otro coscorrón por parte de Ikki, el hermano mayor de Shun, hacia Seiya, compañero y amigo de todos, por sus comentarios fuera de lugar.
-Oye chicos, voy a dar un paseo, no tardaré en regresar-dijo de repente el chico de pelo rubio.
-Te acompaño, me gustaría estirar las piernas un rato.-Rápidamente, Shun se levantó con intención de ir tras el.
-No vayas a hacerle nada, Hyoga, te advierto que como algo le pase a mi hermano te las verás conmigo, ¿entendido?
-Sí, no le sucederá nada, no te preocupes.
Es difícil negarle algo al hermano mayor de Shun ,su misma voz al hablar da miedo sobre todo cuando las palabras iban dirigidas a la protección de su hermano menor ,que aunque no era un crío ,a menudo lo aparentaba, y era además el mayor tesoro de Ikki.
Llevaban un buen rato caminando por un terreno abrupto. Hyoga parecía dirigirse a algún lugar en concreto pero, ¿a cual?, se supone que no conoce estos montes y praderas ¿A dónde se dirige entonces? Shun se preguntaba.
Estaba apunto de abrir la boca para averiguar lo que se le estaba pasando por la cabeza al chico rubio, cuando llegaron alo alto de la montaña. El peliverde se encontró completamente extasiado al observar el maravilloso paraje que se expandía mas allá de donde la vista pudiera alcanzar. Un paisaje lleno de cascadas, árboles de todas clases, flores de aromas y colores sorprendentes….era un lugar mágico de aquellos que sólo se podían ver en sueños. Hyoga observó detenidamente la actitud de su acompañante que se había quedado ensimismado con tal visión.
-¿Qué te parece?-Le preguntó
-¿Cómo sabias de la existencia de tal paraje natural? Jamás había visto nada igual, es deslumbrante.
-No es la primera vez que vengo a este monte, cuando salgo de la mansión me gusta permanecer entre estos montes ha falta de mi tierra. Es un lugar tranquilo, estupendo para relajarse. Nunca se los había mostrado a nadie, son como un lugar secreto para mi, pero pensé que, ya que me acompañabas, no estaría mal mostrárselos a un buen amigo, en el que pueda confiar completamente, sin temor a que pueda ir difundiendo mis secretos.
Al oír estas palabras de boca del rubio, Shun no pudo reprimirse y sentirse muy feliz, se sentía tan especial que se lanzó sin preocupación ninguna de lo que su compañero pudiera pensar, y abrazó con gran ternura a la persona que acababa de compartir su secreto con él. Sus brazos rodeando el cuerpo de Hyoga, y moviéndolos como si lo estuviera acariciando. Su cabeza se apoyó en el pecho de su compañero, el cual, se fue ruborizando al ver que Shun no tenía intención de soltarlo.
-Gracias, gracias por confiar en mi, te prometo que jamás se lo diré a nadie.”
Recordar aquella escena hizo que Hyoga volviera a sonrojarse y sin darse cuenta, había llegado al comedor y todos lo miraban como si de un espectáculo se tratase.
-Tú cara está completamente roja, ¿estás bien?-preguntó Shiryu, que aunque, en cierto modo era el más responsable de los que allí se hallaban, de vez en cuando, era un cotilla.
-Nada, son cosas mías, no os preocupéis.
-¡Seguro que no es nada, cuestiones del corazón, ¿no?!-alegremente comentó Seiya, que si era un gran amigo pero en ocasiones crispaba los nervios mas de lo que debiera.
-¡Cállate Seiya! Con la boquita cerrada estás más guapo-trate de parecer enojado pero lo único que había conseguido era que todos comenzaran a sospechar que es en lo que pensaba. Seiya no iba mal encaminado, sin embargo no era exactamente eso lo que me ocurría, o por lo menos así lo creía, entonces ¿por qué me ruborizo por su comentario?
-¿Dónde está mi hermano?-Ikki lo sacó rápidamente de sus pensamientos.
-¡Eh!¡ah, sí! Shun me dijo que iría a darse una ducha primero antes de bajar, que no le esperásemos, ya vendría en cuanto acabase.
Estas fueron las últimas palabras que se escucharon, ninguno dijo nada durante el desayuno. Cuando el chico del pelo rubio acabó de tomárselo, se levantó pidiendo permiso, recogió los utensilios usados, los llevó a la cocina y los lavó. Acabada la tarea subió dirección a su cuarto, y sin darse cuenta choco con Shun, y los dos cayeron al suelo por el impacto. Hyoga levantó su rostro y se encontró con el rostro sonriente del chico peliverde, que lo miraba con un brillo especial. Rápidamente Hyoga se separó de él le pidió perdón por su torpeza y se metió en su habitación dejando al su compañero en el suelo completamente sorprendido por su reacción.
Después de ese pequeño contratiempo con su amigo, se tumbó lo más rápido que pudo en su cama y acomodándose con su almohada, cerró los ojos. Su mente se iba mas allá de sus pensamientos, pensamientos que ni el mismo podía controlar, a pesar de sus esfuerzos por retenerlos."¿por qué me ocurre tales cosas?,¿por qué sólo con él?. Me ruborizo sin razón ninguna, y últimamente es como si tratara de huir de su lado, ¿puede que sea por miedo? ¿Miedo de él? . Es imposible, tan solo es un crío, un dulce y cariñoso niño, lindo y amable como el que mas, guapo, hermoso mires por donde lo mires...¡¿Pero ,¿qué cosas estoy pensando?!¡Es totalmente absurdo! , cualquiera que lo oyese diría que siento algo por él, pero si es un chico. Jamás podría estar con un hombre y, por mucho que sintiese por él, jamás ocurrirá nada. Somos amigos. Eso es, él es mi amigo, mi mejor amigo, o por lo menos es lo que aparentaba al estar junto a mi. Simplemente es un poco diferente de todos los demás."
Con los ojos cerrados y centrado en sus pensamientos no sabia lo que ocurría a su alrededor. En cuanto dejó, en cierto modo, de luchar contra si mismo, abrió los ojos para encontrarse con la mirada fija de aquella persona causante de esos pensamientos, el culpable de los mismos.
-¿Estás bien? ¿No estarás enfermo ?-su voz mas que triste esa de preocupación. No me gustaba verlo así, me hacia sentir raro.
-Tranquilo, estoy perfectamente
-Que alivio, me empecé asustar ,pero al final solo ha quedado en eso.-dijo con una calida sonrisa y su rostros volvía a recuperar su tono habitual rosado cuando estaba a mi lado.
Lo que estaba apunto de suceder no era propio de mi ser, jamás me imagine a mi mismo haciendo lo que iba a venir a continuación. Levanté mi mano y la alcé hasta posarla sobre la mejilla de aquel muchacho que por momentos, se estaba poniendo muy nervioso.¿Por qué estaba haciendo esto?¿No lo sé ?pero no podía evitar estos impulsos, no podía controlarme. Fui acercando mi rostro hacia el suyo. Cuando me quise dar cuenta estaba a pocos centímetros de su bella cara.
-¡Esto, Hyoga!--comenzaba a asustarse-iba a dar un paseo para comprar los regalos de navidad, ¿te gustaría acompañarme?
-¿Por qué no? Aprovecharé para compra los míos -el chico rubio se alejó un poco pero no dejó de contemplarlo, con una mirada que no se tachaba de sensual-¿que te gustaría que te regalase ?
-Lo que yo quiero... -parecía dudar en sus palabras-va mas allá del dinero-se detuvo por unos instantes-da igual lo que me compres, sea lo que sea, me encantará, seguro.
Algo extraño había en sus palabras. ¡Podía ser mas concreto en lo que estaba diciendo!. A mi me encantaría darle lo que el más desea, aunque este deseo no me incluya. En cualquier caso la idea de una tarde junto a él, me apasionaba. Dar una vuelta por las calles con la nieve cayendo sobre nosotros, eran una idea agradable y no iba a desperdiciarla por nada en el mundo.
Todo lo relacionado con la navidad, a Shun le entusiasmaba. Los colores ,las formas, los regalos...todo. Le hacía mucha ilusión caminar por las calles, repletas de gente, corriendo de un lado para otro en busca de sus compras. Se paraba en cada uno de los escaparates contemplando todos los objetos que allí se exponían y miraba todos los dibujos que decoraban los cristales y hacían alusión a esas fechas.
Tres o cuatro horas después, conseguimos comprar todo lo que vinimos a buscar. Hubo un instante en que nos separamos, para no ver que era lo que el uno compraba al otro, pero tan solo fue unos treinta minutos. El cansancio era latente, después de caminar de aquí para allá, decidimos sentarnos en un bar cercano antes de regresar.
-¡Qué quieres tomar, Shun? Yo invito.
-Pues me apetece una cocacola.
-Muy bien.¡Camarero!
El aludido vino inmediatamente, hice el pedido y nos lo sirvió sin tardar. Mientras tomábamos nuestros respectivos refrescos, una muchacha de aparentemente la edad de Shun, entró en el local. Por su cara diría que estaba asustada ,demasiado asustada. Entre sus brazos portaba un niño ,un bebé ,que protegía con todo su ser. Corría, y se adentraba lo máximo que podía en el recinto. Indudablemente, huía de alguien. De repente un portazo se oyó haciendo que todo aquel que se encontraba en el sitio en ese mismo instante, se estremecieran. Un hombre, alto y robusto hizo acto de presencia ,mas que un hombre parecía un animal, un salvaje animal. Sin mas, se fue abriendo paso ente los que allí se hallaban y cogió a la mujer por un brazo, y se la llevó a rastras, sin importarle en absoluto el daño que ella o el bebé pudieran sentir.
Shun salió tras ellos, y yo pagué lo más rápido que pude, cogí las bolsas y los seguí.
Habíamos seguido a ese monstruo hasta un callejón, que parecía un laberinto y pronto lo perdimos de vista. No tardamos demasiado tiempo en saber su paradero. Los gritos de dolor nos advirtieron de la posición exacta. Él la pegaba con la típica excusa de que como era el hombre ella debía hacerle todo cuanto quisiese, complacerle en su mas mínimo deseo. No solo hería a la indefensa mujer, sino que su hijo, o eso creíamos que era, también formaba parte del lote. Si a ella parecía desgraciarla de por vida, el niño no tardaría en morir con semejante paliza.
-Aléjate de ellos, animal- Shun apareció delante de aquella escena, no pudo seguir conteniendo su rabia-ella no es tú esclava.
-¿Quién te crees que eres para darme órdenes? mocoso .Hago lo que me de la gana con esta mujer, para eso es mi esposa. Cuando se comporta indebidamente debe recibir un gran castigo, a base de golpes es la única manera de que aprendan.
-Es más hombre el que llora que el que pega a una mujer-alegó Shun en cuanto escuchó la absurda teoría que ese hombre tenía. Ciertamente Shun era un hombre, pero esa condición no se le impuso por que el fuera especial. Él siempre creyó en la igualdad. De hecho, ha luchado con mujeres que han resultado poseer una fuerza enorme. Pero la fuerza física no era lo que importaba, y él lo sabía bien.
El mastodonte, por definirlo de alguna manera, se abalanzó sobre el chico peliverde. En el mismo instante en el que iba a recibir el golpe, Hyoga se interpuso entre señor y su amigo, recibiendo él el puño. Cayó al suelo por el fuerte impactó y el labio le comenzó a sangrar. Shun se sintió muy ofendido por lo que acababa de ocurrir. Aumento su fuerza, tanto que sacó la suficiente para derrotar a ese sinvergüenza. Acabada la pelea, Hyoga se levantó y se dirigió hacia donde estaba Shun con la mujer semi inconsciente, que trataba sin éxito de despertarla.
-¿Qué hacemos con ella?
-La llevaremos a la mansión y allí podrá descansar cuanto necesite y sin problemas podremos curar sus heridas. Shun, coge las bolsas, yo la llevaré.
-Es mucho peso para ti solo y el niño te traerá problemas.
-Tranquilo, puedo perfectamente-Eso es lo que quería que Shun creyese aunque la realidad era que la muchacha pesaba lo suyo y junto con el niño, el camino se hacía un poco difícil. Gracias a los descansos, consiguió llegar a su destino. Debido al pequeño accidente se demoraron mas de lo que pensaban., tanto que Ikki casi se lanza al cuello de Hyoga culpándole de lo sucedido. Aclarado por fin, curaron las heridas de esos dos nuevos huéspedes y los dejaron descansar en la habitación de Shun.
-¿Y ahora qué? Esa chica se quedará durante bastante tiempo, ¿dónde dormirá Shun?
-Conmigo, por supuesto-alegó Ikki.
-Hermano agradezco tú amabilidad y protección hacia mi pero me gustaría quedarme con Hyoga si a él no le importa.
Su hermano se extrañó por la decisión de su hermano y, a pesar de no gustarle del todo, aceptó a regañadientes. Sin embargo el chico rubio no salía de su asombro, últimamente pensaba cosas muy raras acerca de su amigo y por si fuera poco, puede que esa misma noche durmiera con él en la misma cama.
-¡Hyoga, Hyoga!… ¡Espabila hombre! .Aún no me has contestado si puedo quedarme contigo, y no me gustaría ser una carga para ti.
-sí, sí…puedes…quedarte-Parecía dudoso de lo que acababa de hacer pero ya no había marcha atrás.
-Muy bien, entonces decidido, Shun dormirá en el cuarto de Hyoga, y ahora comamos o se nos van a enfriar los alimentos. |
_________________ MU DE ARIES
 |
|
| Volver arriba |
|
| Girlmu |
Publicado: Mar Ago 19, 2008 6:24 pm |
|
|
Muu de Aries

Registrado: 19 Ago 2008
Mensajes: 16
Reputación: 16.1  
|
2º Capítulo:
Sentimientos confesados
El cielo ya se había oscurecido completamente, el sol se había escondido para dejar lugar a la brillante y redonda luna llena, rodeada de múltiples estrellas. El reloj dentro de la gran mansión marcaba 00:30 am. Sólo se podía observar en ese gran lugar la luz que salía de una habitación y únicamente se oían los diálogos de una película que estaban echando a esas horas por la televisión. Frente a la pantalla y sentado en un amplio sillón de terciopelo rojo se encontraba el chico rubio con la mirada perdida en algún punto de aquella sala. Estaba completamente muerto de sueño pero el temor a que podría suceder si subía a su cuarto podía más con él. Sin embargo sabía que no se podía quedar allí toda la noche y aunque pudiera, tarde o temprano volvería a toparse con ese chiquillo que tantos quebraderos de cabeza le estaba dando desde hace un tiempo. Después de haberlo pensado bien, decidió irse a la cama, pero a dormir, no ha otra cosa. Apagó la TV, la luz y se fue a su cuarto, no sin antes ir tropezando con todo objeto existente en el camino. Tras la terrible prueba de conseguir llegar a su habitación con todo a oscuras, abrió la puerta y lo primero en que se fijo es que el muchacho que estaba en su cama había dejado la ventana abierta y las cortinas descorridas.-¡por que lo ha hecho!¡Maldito seas!-pensó. Ahora no podía dejar de observarlo. Los rayos procedentes de la luz de la luna chocaban con su figura.-¡Por la mañana estaba tan hermoso con los brillos del sol, pero no es lo mismo con las sombras de la noche!,me gustaría poder admirarte durante todas las noches, poder dormir junto a ti, no separarme de tu lado por nada del mundo. Sé que esto no debería estar pasando, tú eres un hombre igual que yo, estaría mal visto que estuviéramos juntos.
Estuvo durante un momento admirándolo, tanto que no se dio cuenta de cuanto se había quedado allí, y aunque a primera vista parecía absurdo lo que estaba haciendo, le daba igual. Se sentía muy bien con todo lo que experimentaba en su interior. Era una cálida sensación, una sensación que percibía por primera vez pero que no le desagradaba. Se tumbo en el hueco que su compañero le había dejado amablemente para que luego no le molestase o no lo despertase. Se acomodó lo mejor que pudo sin apartar su mirada del chico. Se tapo. En ese mismo instante el muchacho peliverde se movió, creyó haberlo despertado pero se tranquilizo al ver que continuaba dormido. Sin embargo su corazón no dejaba de latir a una velocidad vertiginosa. Shun se había dado la vuelta y acababa de apoyar su cabeza en el pecho del otro y lo comenzó a abrazar. Lo hacia inconscientemente, aunque,a simple vista, parecía todo lo contrario. El chico de pelo rubio dudo por unos instantes en separarlo, pero su cuerpo no respondía a los impulsos de su mente. Su brazo comenzó a moverse y se posó alrededor de su amigo. Trató de relajarse, poco a poco disminuyo su respiración, y con ello dejó que el manto del sueño lo cubriese completamente.
*********
Al amanecer de la mañana siguiente el chirrido de una puerta abriéndose despertó al muchacho de pelo verde. Al abrir sus ojos vio que se hallaba cómodamente refugiado en los brazos de Hyoga. Al principio se sorprendió pero se fijó en que su amigo no parecía disgustarse con esa posición. Volvió a oír otro ruido procedente de fuera y se levantó para ver de donde procedía. Con cuidado de no despertar a su acompañante, se sentó en la cama y se puso sus zapatillas. Abrió la puerta del cuarto de Hyoga y en el pasillo obsevó la silueta de alguien. Trató de distinguir de que se trataba y puedo ver que era la muchacha que el día anterior pudieron rescatar. Ella estaba desorientada y bastante asustada. Entre sus brazos cogía al bebé que dormía placidamente. Shun caminó detrás de ella.
-Hola, buenos días-dijo el chico peliverde con la sonrisa que siempre compartía con los demás-¿te encuentras mejor?
-¿Donde estoy?¿Quién eres?-preguntó temblando
-Mi nombre es Shun y te encuentras en la mansión Kido ,perteneciente a Saori Kido ,la única descendiente viva. Ella nos deja quedarnos aquí a mis amigos y a mí. Ayer te ayudamos de tu marido que quería darte una gran paliza. Pero ahora puedo ver que has mejorado. Me alegro mucho
-¿Por qué? No lo entiendo. Nadie me ha había ayudado jamás.
-No lo sé, el caso es que no pude soportar ver como te trataba, por eso decidimos ayudarte.
Un brillo especial desprendían sus ojos al oír tales palabras. Se emocionó tanto que a Shun le resultó exagerada su reacción.
-Gracias, gracias por todo-dijo dejándose caer de rodillas.
Shun se agachó y la tranquilizó abrazándola. Se sentían los dos muy bien, tan bien que les gustaría permanecer en esa posición durante un largo periodo de tiempo.
-¡Ven!, seguro que estás hambrienta, voy a hacer el desayudo.
Y acto seguido los dos bajaron juntos por las escaleras dirección a la cocina.
Pasadas ya las horas el resto de los residentes en la casa fueron bajando y conociendo a la nueva inquilina. Pero algo andaba mal, mas que mal, era extraño-pensaba Shun.-es raro ,alguien falta.
Efectivamente aun Hyoga no había aparecido por allí. Él no solía levantarse muy tarde aun cuando se acostaba tarde. Se comenzó a preocupar, subió al cuarto para ver que estaba haciendo su amigo. Algo le sorprendió, creyó que estaría dormido, puede que por una vez el se sintiera vago y no quisiera levantarse, pero no. El chico rubio estaba despierto, bastante despierto, sentado en su cama y mirando a un paquete que sostenía en su mano.-¿Qué se le estaba pasando por la cabeza?-a saber, pensó Shun. Se acercó a su amigo que parecía deprimido, no sabía la causa pero iba a averiguarla. Se sentó sigilosamente a su lado y comenzó a mirarlo.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué no has bajado con todos los demás?
-No es nada. Estaba pensando en que voy a volver a mi país natal. Ya no hay nada que me retenga aquí.
-No... no puedes hablar en serio. Dime que no es verdad lo que acabo de oír.
-sí, sí lo es. Ahora si me permites voy a salir a buscar una cosa y enseguida regreso a recoger mis ropas y demás objetos para marcharme de una vez por todas de este lugar.
Acabadas estas palabras siguió con su plan de marcharse. Salio de la casa, no sin antes pasar por la sala en donde todos se encontraban y haciendo caso omiso de lo que algunos de ellos le decían.
Shun bajo las escaleras. Lágrimas brotaban de sus ojos y corrían a lo largo de sus mejillas. La chica se acercó a él y de la misma manera que antes el la consoló, lo cogío y lo acarició tiernamente. Lo guió hasta el sofá ,le ayudó a sentarse.
-¿Qué te ocurre?, hermano, ¿por qué lloras?-Ikki lo miraba muy preocupado y fue junto a él para consolarlo.
-Nada, ¡dejadme en paz!.
-Pues menos mal que no es nada, que si llega a ser algo no me gustaría conocer la reacción que tendría-dijo Seiya.
-¡Dejadme he dicho!-gritó Shun. Se levantó y se fue en alguna dirección. Dirección que no le importaba cual fuese. Llegó a una habitación, no una cualquiera .Era donde él y su mejor amigo solían jugar y entretenerse. Se sentó allí y comenzó a coger algunos objetos que pertenecían a Hyoga examinándolos con gran delicadeza y recordando momentos inolvidables. Al rato, la muchacha se sentó a su lado, él no se enteró de que le habían seguido pero le dio igual. Apoyó su mano en la mejilla del chico y la acarició. Por momentos se estaba consolando. Sin más ella se acercó a él y lo beso. Al principio Shun no la dejaba pero al final acabo cediendo, su belleza le atraía pero por otro lado su subconsciente le decía que estaba en un error con lo que estaba ocurriendo. No hizo caso y siguió el juego de la muchacha. Alguien entró en ese mismo instante. Era Hyoga, que con tristeza, observaba la escena.
-¡Hyoga, escucha!....
sus gritos alertaron a los demás que bajaron a ver que sucedía.
-Ahora si que estoy seguro de volver a mi hogar-alegó en voz baja el chico de pelo rubio pero su tono era suficientemente audible para Shun.
-¿Por qué? ¿Por qué te vas? - Corrió hacia el chico y lo agarró de la camiseta-¿qué es lo que ha hecho que tomes tal decisión?
-Tú… tú eres la causa .
-¿qué?,¿qué estas diciendo?.
-Desde hace tiempo trato de negarme lo evidente, una verdad que ahí está pero que no quería aceptar.
-¿Qué quieres decir?
-Intenté creer q no era mas que una ilusión y cuando lo acepté, me obligué a creer que era un sueño.
-¡Explícate, por Dios!.
-¡TE AMO!
-no... no es posible
-Lo es, pero resulta que al final no estaba del todo equivocado, resultó que era un sueño.-sus ojos comenzaban a ponerse llorosos pero no tardó en mostrar de nuevo su sonrisa-Hazme un favor. Se feliz con esa mujer y cuidaros mutuamente. Adiós chicos, adiós Shun.
-¡Hyoga no te marches, quédate! por favor…no te vayas, no me dejes solo…
Acababa de perder a uno de sus mejores amigos.¿Amigo? Quizás ese era el calificativo más apropiado aunque resultase que eran algo más. El chico peliverde reconocía que había un lugar muy especial para Hyoga en lo más profundo de su corazón pero a partir de ahora intentará ocultar sus verdaderos sentimientos disimulando amar a aquella chica por la que se dejó cautivar y por la que tanto ha perdido. |
_________________ MU DE ARIES
 |
|
| Volver arriba |
|
| Girlmu |
Publicado: Mar Ago 19, 2008 6:25 pm |
|
|
Muu de Aries

Registrado: 19 Ago 2008
Mensajes: 16
Reputación: 16.1  
|
3º Capítulo:
La huida
Pasaron varias semana que a medida que avanzaban se convertían mas angustiosas. La chica por mas que intentará hacer para cambiar la actitud de Shun, no tenía ni el más mínimo efecto. Por más que se esforzase el chico no tenía intención de responder a sus actos. Le entristecía esa actitud por parte del peliverde pero acabó aceptando que ella no era la persona a la que amaba. Lo ocultaba, siempre escondía sus sentimientos diciendo que él solo la quería a ella, pero todo aquel que lo observaba sabía que dentro de él existía una lucha, una salvaje pelea entre su mente y su corazón. Él mismo se había metido en un callejón sin salida.
-Oye Shun, siento interrumpirte pero quería decirte algo importante.-se detuvo por unos instantes-me voy a ir, a buscar una nueva vida en otro país. Tanto tú como yo sabemos que no podemos seguir así. Yo te amo pero no quiero vivir una mentira con alguien que no me quiere y que su corazón está siempre en un lugar muy alejado-dijo la muchacha y tras sus palabras, cogió su pequeño y se marchó.
Cuando Shun se quiso dar cuenta de lo que le acababan de decir, ella ya se había ido. No mostró mucho interés por la marcha de la chica. Era cierto, si analizamos las palabras de ella, que su cuerpo se encontraba en la mansión pero su corazón estaba perdido en un mundo de duda, de desconsuelo, de dolor.
-Hermano, no puedes seguir en este estado de depresión-el tono de Ikki era mas preocupado de lo normal
-Creo que hablar de ello te hará sentir mejor-Shiryu agregó.
-No me pasa nada, sólo que a todo le dais un toque de exageración.
-¿De verdad no quieres hablar de lo ocurrido con Hyoga?
-¡CÁLLATE!¡NO QUIERO SABER NADA DE ÉL!¡OJALÁ NO VUELVA JAMÁS, LO ODIO!¡ODIO A HYOGA CON TODAS MIS FUERZAS!-silencio.
Nadie lo pudo imaginar a ese inocente chiquillo enfadarse de esa manera con ninguna persona, pero lo que estaba claro es que el motivo de su dolor era la perdida de Hyoga. Era lógico, en cierto modo, que tarde o temprano explotara y dijera todo lo que le pasaba.
-Tranquilo, tienes que relajarte, él se fue para ni interferir en tu vida. Hizo lo que creyó mejor para los dos.
-Ese idiota se fue sin más. Yo no tuve conocimiento ninguno de lo que le sucedía hasta el último instante. Si hubiera sabido todo eso desde el principio, si hubiera tratado de entenderlo...
-Lo hubieras amado-acabó la frase por él Shiryu.
-Sí.
-Por eso quisiste dormir con él y no conmigo
-Así es hermano. Ya sé que es un hombre, se que es lo mas raro del mundo sentir tales cosas por otro ser del mismo sexo pero no puedo reprimirme. Le quiero mucho…No me había dado cuenta hasta este momento.
-Por ahora no podemos hacer nada, tan sólo esperar y el tiempo dirá
Le gustase o no, eso es lo que había, ¿o no? ¿y si los chicos se equivocaban?¿Por qué tendría que esperar a que el rubio volviese?¿y si no volvía nunca?.No, no iba a esperar. No podía esperar, no podía perderlo de nuevo. Ese chico lo había conseguido cautivar con su actitud arrogante, con esas miradas que parecían helar la sangre. Esa expresión que siempre ponía al estar junto al él….con su belleza, con actitud.
El resto de la tarde lo pasó en su cuarto, no salió ni para comer. El día fue dando paso a la noche. Las nubes cubrían todo el cielo y la nieve comenzó a caer. Avanzada la noche todos estaban dormidos, bueno, no todos. Alguien permanecía despierto. Shun no se dormía, o mejor dicho, no tenía intención de dormirse. Durante la tarde había estado planeando algo que nadie creyó posible que se le pudiera pasar por esa cabeza. Cogió algunas cosas que pensó útiles para su aventura, y sin mas tardar cerró la mochila se puso muy abrigado, y abandonó la mansión no sin antes escribir una nota explicativa a su hermano de a donde iba. Afuera el aire era muy frío pero no impediría su objetivo. Llamó aun taxi y pidió que le acercaran al aeropuerto.
**********
-No, no puede habérsele ocurrido-gritaba Ikki al ver la nota que por la noche le había dejado su hermano menor.-Es una locura
-¿Qué te ocurre?-Preguntó Seiya medió dormido
-Shun, Shun ayer reservó un billete de avión hacia Siberia.
-Esta claro que va a buscar a Hyoga-intervino Shiryu
-Pero si el no sabe su paradero exacto. Además, las temperaturas en esa zona son insoportables.
-¿Cuándo salió?
-Según esta nota hacia la 1:20am, sino está allí , pronto llegará
-¿Por qué no intentamos contactar con Hyoga?
-¿Cómo?¿Tienes el teléfono de su casa?
-Sí, lo tengo. Me dijo que si por casualidad necesitamos su ayuda que lo llamásemos.
-¿Por qué no lo dijiste antes? Si lo hubieras hecho mi hermano seguiría aquí.
-Lo siento, no pensé que haría tal cosa
-Vamos a llamarlo para que este enterado de lo ocurrido y pueda ir haciendo algo.
-Sí
Los muchachos llamaron a la casa del chico de pelo rubio. Al principio les costó contactar con él. Siempre estaba fuera de casa. Cuando les pudo atender le contaron todo lo que había pasado en esas semanas en la mansión y el comportamiento de Shun por su ausencia. Era impensable que se le pasase tal idea por la cabeza. La conversación no duró demasiado pues debía hacer algo de inmediato.
********
Hyoga estaba preocupado, no sabía por donde empezar. Por un lado se alegraba de que la persona a la cual le confesó sus sentimientos ahora lo estuviera buscando pero él jamás había estado en SiBeria. Alguna vez le comenté más o menos como era el lugar en donde había entrenado, que probablemente el muchacho trataría de encontrar. Pero lo que mas le preocupaba era que, si se perdía buscando su pueblo, sería demasiado difícil encontrarlo. Todos tenían idea de las temperaturas gélidas que allí se vivían y los grandes bloques de hielo, los anchos e inmensos glaciares…Tenía que apresurase. Tenía que dar con su amigo sea como sea o moriría, si no de hambre, de frío.
-Se te ha ocurrido una locura. Expones tu propia vida por encontrarme, pero no dejaré que te pase nada. Te buscaré por cada calle, por cada pueblo, por cada ciudad, por cada rincón hasta hallarte. Si algo llegara a ocurrirte nunca me lo perdonaría. Fuera donde estuvieres yo daré contigo aunque tenga que dar mi vida por ti, espérame que te encontraré. |
_________________ MU DE ARIES
 |
|
| Volver arriba |
|
| Girlmu |
Publicado: Mar Ago 19, 2008 6:25 pm |
|
|
Muu de Aries

Registrado: 19 Ago 2008
Mensajes: 16
Reputación: 16.1  
|
4º capítulo :
El final del comienzo de una nueva vida
Ya había llegado a su destino. Fuera hacía un frío horroroso, Shun sabía que haría frío pero no se imaginaba que, cuando Hyoga se lo contaba que iba a ser lo que sentía en esos momentos. Se abrigó muy bien al salir de la mansión pero el aire se metía entre sus ropas haciéndole estremecer. Quizás tuvo que haber traído más abrigo pero ya no podía hacer nada además tenía una misión que cumplir con frío o sin él. Le daba igual lo que le pudiera ocurrir, no dimitiría, no se echaría para atrás en su decisión.
-Bueno, este es el país de Hyoga. Si no me equivoco el vive en una pequeña aldea a las afueras y bastante lejos de aquí. No tengo mucha idea de donde está pero se sitúa hacia al norte por lo que me señaló una vez él en un mapa. Utilizaré la brújula para dirigirme hacia allá. Espero encontrar el sitio o es probable que no salga vivo pero que mas me da si le pierdo.-Shun era consciente en lo que se había metido pero seguía adelante con la esperanza de no equivocarse y siguiendo su intuición, continuaba con su plan.
Salió de la ciudad encontrándose con un paisaje desértico, todo cubierto de blanco. No había árboles, ni casas, ni animales y mucho menos personas. Era bello pero daba miedo al mismo tiempo. Cualquier paso en falso y moriría. Al mismo tiempo que te deslumbrabas con la visión sentías estar en una trampa mortal. Poco a poco y con mucho cuidado de no caer en hielo ni cosas por el estilo, Shun caminaba en línea recta, hacía el norte.
Comenzaba a hacerse de noche y la sensación de frío iba aumentando a medida que pasaban las horas, pero aquel chico peliverde seguía con aquella idea metida en la cabeza, pero era consciente de en que situación se encontraba, así que decidió buscar algún sitio que le sirviera como refugio para la noche y descansaría. Prevenido, metió en su mochila algunos víveres que le serian de gran utilidad, especialmente para estos casos, pero debía de almacenarlos cuidadosamente o pronto se le acabarían y no tendría posibilidad de hacer nada en ese lugar. Antes de verse envuelto en la penumbra de la noche, se fijó que a lo lejos había algo parecido a una cueva, y lo mas rápido que pudo se dirigió hacía allí. Era un lugar un poco húmedo pero era lógico si tenemos en cuenta que había hielo. Sin embargo para descansar estaba perfecto, podría poner su saco y esterilla donde hubiera alguna zona de tierra seca. Tras cenar no tardó mucho tiempo en dormirse, su cansancio era tal que no podía mantenerse despierto por mucho tiempo y pronto se sumergió en un plácido sueño.
******
El chico rubio llegó también a su casa, bastante tarde. Se había pasado todo el día buscando de aquí para allá por cada rincón, he incluso buscó en las centrales de los medios de transporte. La única pista que encontró es que Shun ya estaba en su tierra, que había tomado tierra hace bastante tiempo. Al parecer preguntó por el nombre de mi aldea a algún recepcionista y se lo habían señalado, aproximadamente, la situación en un mapa que llevaba. Eso era lo único que sabía. Dio por hecho que su amigo fue a pie hasta las afueras y más allá de la ciudad. Ahora si no quería que algo le pasase tendría que refugiarse, pero ¿dónde? no existen lugares donde esconderse de aquellas temperaturas ni aun metiéndose en una cueva, de hecho esa solución podía un agujero mortal. Si se derrumbaba sería si tumba y por desgracia esa seria la opción que su amigo habría elegido. El chico rubio no conocía muchas cuevas que por el momento no se habían derrumbado por lo que, si su teoría era cierta, reduciría su búsqueda a unos pocos lugares. Pero ahora era imposible salir, las condiciones de la temperatura, aunque no le afectaban ,y la oscuridad ,hacían imposible poder hallar algo entre ese paraje blanco.-Está bien, mañana seguiré buscando en cuanto amanezca y cueste lo que cueste te encontraré, hasta entonces aguanta.
Ya se empezaba a hacer de día, los rayos del sol se asomaban entre los grandes glaciares de aquella zona. La luz entraba tenuemente entre los cristales de la habitación de una pequeña cabaña situada en una aldea alejada de la ciudad. Rebotando en el rostro del bello chico rubio que durmiendo se hallaba en su cama. No tardo en despertarse recordando lo que tenía que hacer. Lentamente fue abriendo sus ojos, pudiendo ver a través de la ventana el día que hoy le esperaba. Se levantó, desayunó algo, no mucho, y tras vestirse salió del la pequeña casa y se dirigió en busca de alguna cueva donde pudiera haberse escondido la persona a la que amaba. Miró una por una, introduciéndose dentro de ella por si se había metido al fondo aunque era poco probable. Sólo le faltaba una por mirar y hasta ahora no había tenido éxito, pero no perdía la esperanza de encontrarlo en el último de los lugares. Había llegado pero algo le extrañó, la cueva no estaba. Puede que el glaciar que se mantenía sobre ella se hubiera resquebrajado. Lo mínimo que podía ocurrir si Shun estaba allí es que la entrada se hubiera tapiado con la nieve y el hielo, lo máximo, que la cueva se cayera encima de él y lo hubiera aplastado. En cualquier caso el rubio prefería la primera opción y rogaba con todas sus fuerzas que fuera eso o que no se encontrara en el lugar. Lo mas rápido que pudo y con la fuerza de caballero que le caracterizaba, lanzó un ataque abriendo un hueco en la entrada, y cual fue su alegría que allí se hallaba el joven al que había estado buscando pero se veía raro, no parecía estar dormido, parecía mas bien como si estuviera...muerto-No puede ser, no puedes hacerme esto Shun- Hyoga pensó. Corrió hacia el chico de ojos cerrados y se agacho para ver que aun tenía pulso pero el frío había hecho estragos en él. Su piel estaba completamente pálida y se encontraba totalmente congelado de frío a pesar de todo el abrigo que tenía puesto. Hyoga lo primero que hizo es intentar darle calor, así que lo cogió en sus brazos y tan rápido como puedo lo llevo a su casa, lo desvistió ,le puso algún atuendo suyo y lo recostó en la cama, tapándole para que no se pusiera peor y adquiriera algo de calor. Tras eso, encendió la chimenea de su casa para que se encontrara un poco mejor y el frío desapareciera de su cuerpo. Acabado todo esto informó por teléfono a sus amigos, entre otras cosas, porque Ikki estaría completamente preocupado y con miedo de perder a una de las personas que más quería en su familia, aunque si lo pensaba bien era por propia supervivencia ya que si no le informaba a menudo podría morir por una paliza propinada por el hermanito mayor de su amor y quieras o no, no era agradable.
*****
-RING....
-Si dígame - Shiyu lo cogió al ser el mas cercano al aparato.
-Soy yo, tengo buenas y malas noticias, ¿cuáles preferiríais oír primero?
-Dime las buenas y mas te vale que sean lo que yo pienso
-Supongo que si aunque no soy adivino Shiryu. He encontrado al jovencito extraviado. Al parecer llegó aquí y tras anochecer se metió en una cueva para refugiarse
-Es genial, buen trabajo, sabíamos que podíamos confiar en ti. Y ¿cuáles son las malas noticias?
-Pues que lo encontré en un estado bastante problemático y lamentable, si no hubiera sido por el calor que le di en cuanto lo encontré probablemente estuviera ahora muerto. Lo he acostado en la cama y lo he tratado de despertar pero por el momento no ha surgido efecto, lo único que puedo afirmar es que está vivo pero no mas.
Los chicos se alegraban de la noticia que acababan de recibir sin embargo el estado del muchacho era preocupante.
-Escucha Shiryu, trataré de hacer tanto como me sea posible para ayudarlo pero no se lo que puede llegar a ocurrir, sea lo que sea espero que se solucione. Hasta entonces tratar de relajaros, está en buenas manos .Os dejo.
-Adiós, y gracias por todo.
***
Era cierto lo que les había dicho. El estado de Shun era ahora un gran problema y podría llegar a pasar cualquier cosa, pero Hyoga no iba a dejar que nada le pasase, mientras él estuviera ahí no le iba a suceder nada. Se acerco de nuevo a la figura que dormía placidamente en su cama y le toco la cara. Estaba frío, demasiado frío. Intento de nuevo despertarlo. Nada, nada pasaba. Decidió darle más calor pero no con mas mantas ni fuego, sino con su propio cuerpo. Se metió en la cama con él, observo las ropas que ahora llevaba puestas. Le quedaban un poco grandes, después de todo en chico rubio era un poco mas ancho que él. Recordó el momento en el que se las puso. Estaba tan lindo dormido. Su cuerpo era tan delgado y bello...Comenzó a ruborizarse. Estaba tan metido en sus pensamientos que no se fijo en que aquel que yacía a su lado comenzaba a moverse. El chico peliverde abrió sus ojos lentamente pera ver enfrente de él un cuerpo. Miró un poco mas arriba y cual fue su sorpresa que la persona a la que había ido a buscar lo abrazaba y lo estaba mirando con una tierna y reconfortante sonrisa en sus labios.
-¿Qué tal te encuentras, campeón?
-Hyoga...¿cómo es que estoy...?
-Te encontré medio moribundo en una cueva un poco alejada de mi pueblo.
-Lo único que recuerdo es que me metí allí para dormir y huir del frío
-Ya lo supuse. Conseguí algunas pistas en la ciudad a través de algunas personas pero no fueron muchas.
-¿Por qué me fuiste a buscar? ¿Cómo sabias que yo me encontraba aquí?
-Bueno, debiste pensar antes de hacer tal tontería que aunque mi pueblo sea pequeño y todo eso, también tengo teléfono. Los chicos me avisaron.
-Yo pensé que no....
-lo sé, no te preocupes.
-Hyoga siento haberte causado tantos problemas.
-Tranquilo.¿sabes qué?
-¿qué?
-Cuando me contaron los muchachos tu pequeña huida me preocupe mucho pero por otro lado me dio una gran alegría que quisieras venir a buscarme. Quizás debí haberlo meditado mejor antes de irme de la mansión
-No, no es tú culpa. Si yo hubiera prestado mas atención a tus actos quizás hubiera presentido lo que me confesaste- Tras recordar lo que Hyoga le dijo antes de marcharse se comenzó a ruborizar. Bajó la cabeza para que el rubio no le viese pero una mano le sujetó de la barbilla y le subió hasta que sus ojos quedaron aproximadamente a la misma altura. Intentó escaparse de su penetrante mirada pero Hyoga se lo impedía. El chico rubio sentía como su amigo de estremecía, no estaba seguro si era debido al frío o al miedo de lo que pudiera pasar, pero no perdería la ocasión averiguarlo. Poco a poco y sin dejar de mirar al chico peliverde se fue acercando hasta quedar frente a frente con una distancia bastante comprometedora-te amo-dijo en un susurro casi inaudible y acto seguido juntó sus labios con el que se encontraba a su lado. Shun se sorprendió al principio pero el primer beso que le dio fue suave y sensual, se notaba que su compañero no quería forzarle a que hiciera algo de lo que luego pudiese arrepentirse, pero para sorpresa del otro, el chico peliverde fue el que se acercó esta vez y quien posó sus labios sobre Hyoga. Este segundo beso no se parecía en nada al otro. Comenzó siendo suave y terminó como una lucha apasionada entre los dos. Tuvieron que separarse al cabo de unos instantes para poder respirar. Los dos parecían sentirse muy felices. Shun se apoyó en el pecho de su amante, refugiándose en sus brazos en busca del calor que proporcionaba el amor.
-Oye, Hyoga
-uhm…
-¿Me puedo quedar contigo a vivir?
-no creo que este sea el lugar mas apropiado para que tú estés.
-Por favor, no quiero perderte de nuevo, quiero sentirme junto a ti todo el tiempo.-Shun lo miraba con ojitos de carnero degollado.
-Escucha por ahora debes volver a la mansión, los chicos están muy preocupados por ti. Iré contigo y allí ya pensaremos en que sea lo más conveniente.
-Esta bien Hyoga- Le dio un beso-no quiero seguir preocupando a mi hermano mas aunque podía ya dejar de tratarme como a un crío-se cruzó de brazos cual niño enfurruñado.
-¡Jaja!…lo hace porque tú eres lo que más quiere. Ahora descansa que mañana será un día muy largo para todos-depositó un beso en la frente de Shun y lo estrecho entre sus brazos. Los dos juntos en la noche dejaron que el sueño se apoderara de sus mentes. A partir de ahora sus vidas cambiarán radicalmente hasta puntos insospechados. |
_________________ MU DE ARIES
 |
|
| Volver arriba |
|
|
|
Todas las horas son GMT - 3 Horas
|
|
Puede publicar nuevos temas en este foro No puede responder a temas en este foro No puede editar sus mensajes en este foro No puede borrar sus mensajes en este foro No puede votar en encuestas en este foro
|
|  |